lunes, 21 de diciembre de 2009

Expropiación masiva del libro "Inquietudes", sobre la revuelta del Diciembre pasado.

Expropiación del libro "Inquietudes", editorial Kastanióti

El Martes 15 de Diciembre se expropió una gran cantidad de libros, del libro "Inquietudes" de la editorial Kastanióti.


Podría empezar como: Fue un día soleado...Pero no! Fue un día lluvioso, 15 de Diciembre, y el tiempo no importa. La ciudad estaba durmiendo o trabajando bajo los ritmos exhaustivos de la normalidad. Nosotros teníamos otras intenciones. Habíamos tomado nuestras decisiones basadas en nuestros deseos y necesidades. Una idea más, un trabajo más del "negativo". Nada hace una idea más puntiaguda que cincelarla con la realidad. La cita ya estaba acordada, pero esta vez por nosotros mismos. No dirigimos hacia la editorial Kastanióti. Nuestro objetivo fue la expropiación del mayor número posible del libro "Inquietudes". Contrariarmente a ese libro, nuestras inquietudes no tienen "precio" y tampoco tienen copyright. Aún reconociendo a nosotros mismos dentro de las paginas de este libro, sin embargo a nadie le gustaría que sus sueños y luchas se transformaran en archivos en los supermercados del pensamiento y "comida" ante el hambre comformista y consumista de un "público alternativo". De esa manera, despues de haber estudiado bién nuestro plan de acción entramos en la libreria. "Buenos días, hemos venido a coger algo que no os pertenece", les dijimos. Puede que tengamos serios problemas con el capital y la propiedad, pero también tenemos un problema muy serio con los que transforman a comercio percepciones y practicas revolucionarias, y ademas comercializando lo que para nosotros es la vivenvia del Diciembre. Todos nos dispersamos por el almacen. Algunos se quedaron en la entrada explicando a los trabajadores las razones de esa pequeña sorpresa festiva y otros metieron los libros en bolsas. La expropiación se completó rapidamente sin incidente alguno. Un empleado nos preguntó, el clásico "Por qué no nos pidisteis los libros? Os los ibamos a dar". Sin embargo nuestras intenciones eran clarisimas. No fuimos para pedir limosna, sino para expropiar los libros y devolverlos a donde pertenecen, es decir a las calles. Y así ocurrió.

Parte del texto que se repartió:

...Si tenía un sentido el Diciembre pasado, este no se limita en la expresión de una inquietud juvenil, como intentan convencer el público todos los que intentan meternos en museos y archivos, para perpetuar la "satisfación del sofa". Y no se limita, porque aquel Diciembre todavía no ha pasado.

Tenía sentido porque fue una reivindicación concienciada de la vida y de su riqueza, totalmente opuesta con la muerte, sea por la bala de un madero o del "gotero": de la vida que no vive porque hace todo el resto: trabajar, consumir, envenenarse para aguantar, reproducirse para olvidar. Este fue lo que negamos, jutnos con otros miles: inmigrantes, hooligans, "vagabundos" quinceañeros, luben, locos, punkys, anarquistas, comunistas etc etc

La expropipación del libro "Inquietudes", enseña algo que durante el Diciembre se estableció como una prácrica habitual: La de la expropiación masiva. Como durante el Diciembre se expropió-liberó colectivamente el producto de nuestra actividad creativa, de la dominación del capital, de esa manera ahora se expropia-libera el producto de la actividad destructiva-creativa de aquel Diciembre. Liberandolo de vuestras paginas bien ilustradas. En realidad, la expropiación es una acto de mantener nuestra calma y serenidad, la cual -la sede de su editorial-para nada va a quierer que se pierda. Calma y serenidad que mantenemos, a pesar de la mala educación por vuestra parte de publicar material nuestro y ponerlo en venta.

La lógica que rige nuestros panfletos, manifestos, carteles, pegatinas y cualquier tipo de gesto es la de repartimiento. No reivindicamos ningún tipo de originalidad, derechos de autor ni siquiera la "santidad" de lo que hicimos y escribimos, porque todo eso ocurrió en la esfera de "lo colectivo", del uso común y es donde queremos que se queden. Es decir que se queden en las "comunidades de lucha" que han creado, y seguirán creando, los miles de proletarios rebeldes. Así, que de ninguna manera podemos permitir la transformación de todos eso gestos vivos en archivos para museos o mentes "de lectores con sensibilidades". La concentración de material archivista es necesaria como herramienta para un uso futuro, y siempre dentro de los marcos de los movimientos sociales. Su uso es útil, no es bonito. Herramienta, no fetiche. Conocimiento, no archivo en la biblioteca. Lo mínimo que podríamos hacer era expropiarlo y repartirlo entre sus verdaderos creadores.

La concetración de todo ese material significa, y presupone un alejamiento-distancia muy claro de ese contenido. Una distancia, que para los encargados de esa publicación fue una "distancia en tiempo real" cuando todo ese material se vivía en las calles. Y esto presupone, la admiración de ese material desde el sofa de sus casas, cuando todo estaba ocurriendo. Por eso, y dentro de la seguridad que les ofrece esa "distancia crónica" y el mundillo de la "propiedad intelectual" intentan con retraso contribuir lo que ocurrió un años antes. Sin embargo, en lo único que contribuyen es su represión.

Propiedad intelectual sobre algo que desdeñó todo tipo de propiedad, significa que el espiritú de ese tipo de desdeño no se quedó bien claro. Significa que los dos encargados no quisieron reconocerse dentro de los sujetos rabiosos de ese material publicado. Significa que en "un mundo patas arriba", el verdadero es solamente un instante de lo falso. La vista "sensible" y fotográfica de estos dos encargados no basta para explicar el odio y la rabia. Lo que no elogian en este libro-mercancia, es el odio de los sujetos implicados hacia la mercancia. Lo que no cuentan en esa "propiedad intelectual", es el odio de los sujetos implicados ante todo tipo de propiedad....

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En todo caso no os preocupéis. Váis tener material nuevo para la segunda edición. Y por cada edición nueva, nosotros daremos la última palabra. Porque según opina el resumen del libro "...ese mundo existió". Nosotros solamente añadir que ese mundo sigue existiendo, y hoy una parte pequeña de ese mundo decidió visitar los almacenes de vuestra editorial. La "incorporación" que intentais no será nada más que disparos en el vacio. Nuestros ataques no tendrán fin.

Fuera de nosotros vuestras inquietudes. Las hostilidades siguen.

Feliz Navidad